Las referencias literarias de los Simpson

En una familia tan singular como la de los Simpson no podría faltar una vasta cultura literaria y periodística, encarnadas ambas de manera destacada en el personaje de Lisa, la hija mayor de la familia, si bien  las citas son constantes no sólo en las lecturas, sino también en los cameos de escritores o en los nombres de edificios.

Con motivo del inminente comienzo de la vigésimo tercera temporada de la serie en Estados Unidos, The Atlantic ha elaborado una galería de capturas en las que se ven muchas de estas referencias.

En esta por ejemplo aparece “El arcoiris de la gravedad” del siempre escurridizo Thomas Pynchon.

Me pregunto si estas apariciones llevaran a los más de siete de milllones de espectadores de la serie a leer a estos libros o autores o, por el contrario, son un espejo de la realidad norteamericana, o al menos de parte de ella; una parte muy amplia por la variedad.

Entre las revistas referenciadas están The New Yorker, Wired, The Economist y The Atlantic,  y entre los autores Jonathan Franzen, Gore Vidal,  Ayn Rand, Amy Tan, Emily Dickinson o Silvia Plath.

¿Algun lector ha visto en series en español un despliegue similar de cultura popular? ¿ O aquí la cultura popular es otra cosa?

Vía: The Paris Review.

Bartleby y Pinocho

La diferencia entre Bartleby y Pinocho la marca Pepito Grillo. Melville, al contarnos la historia del escribiente, ignora, si no recuerdo mal,  la existencia de un personaje similar al del relato de Collodi, por lo que nos ahorra el devaneo mental de saber si es impostura o realidad el plante del primero.

Por su parte, Pinocho, que no es un pasota, miente como un bellaco y a pesar de todo, termina triunfando porque la mentira es más humana que la verdad. Pero el autor necesita del grillo moralista para justificar ese triunfo.

Ambos personajes podrían encarnar a dos tipos de escritores: al artista y a su impostor por un lado, y por otro al escritor de éxito y al debelador del oficio de escribir. Dicho de otro modo, Bartleby podría haber sido a la vez artista y debelador, y Pinocho escritor de éxito e impostor.

Pero la misma ecuación tiene sentido a la inversa: Bartleby bien podría ser un impostor a la vez que renegado del oficio mientras el niño de madera sería un artista de éxito.

No sé si caben más combinaciones, pero si es verdad que ambas están en varias obras de la historia de la literatura que llegaron a mis manos como, por ejemplo, “El príncipe negro” de Iris Murdoch -una bellísima historia de amor, por cierto- o “La información” de Martin Amis.

Ha sido una cita de ésta última novela la que me ha llevado a toda esta serpenteante divagación:

“entre húmedos cartones de refrescos y viejas pelotas de tenis, yacían otras novelas, todas tercamente tituladas Sin título. Y estaba seguro de que en el futuro, se le amontonarían más novelas, sucesivamente tituladas Inacabada, No escrita, No intentada y, finalmente, No imaginada.”

Dicho lo cual, me alegro de que el autor de “Moby Dick” no inventase un personaje de la calaña del grillo puñetero.

Los sucesos de Casas Viejas y los periodistas

El trabajo del periodista Tano Ramos sobre los sucesos de Casas Viejas que ha sido premiado este año con el XXIV Comillas de Historia, biografia y memorias tiene un indudable interés para los periodistas y no sólo para los historiadores de la Segunda República española y de la Guerra Civil.

El autor cuenta hoy en Diario de Cádiz, donde trabaja, que su investigación histórica desmonta una mentira, la de acusar al presidente de la República, Manuel Azaña, de haber ordenado la matanza de los campesinos:

“el libro explica cómo fue creada y difundida esa mentira desde Cádiz(…). relata quién ideó esa insidia, quienes la airearon y cómo triunfó”.

Es cierto que es tarea de los historiadores desmontar bulos y malversaciones (e incluso a veces fabricarlas), pero que lo haga un periodista da a este trabajo, que tengo vivo interés por leer, un carácter singular.

Como otros periodistas que han compartido territorio informativo con Tano, me alegro de tan merecido premio.

Para que se hagan una idea de su importancia, les cito algunos de los nombres de quienes lo han recibido a lo largo de su historia: Carlos Barral, Jorge Edwards, Javier Tusell, Enrique Krauze, María Esther Vázquez, Carlos Castilla del Pino, Alberto Oliart, y una larga nómina que pueden ver en el sitio web de la organización.

La crónica ha muerto ¿o no?

Parafraseando a Philip K. Dick  me pregunto ¿sueñan los jóvenes periodistas con crónicas eléctricas? ¿Se acuerdan los periodistas, jóvenes y no tan jóvenes, de la tarea del cronista? La crónica ha muerto, ¿o no?.

En este vídeo de Revista Ñ se recogen las opiniones al respecto de algunos periodistas convocados en el “Encuentro de narrativas de realidad” celebrado hace unos días en Argentina. Interesante la intervención de Martín Caparrós.

¿Alguna opinión al respecto?

Las tres provincias de Cádiz

Es una idea que merece un debate en profundidad la que plantea Javier Sánchez Rojas hoy en su entrevista con Ignacio Moreno en  La voz, más que nada por la apelación que hace a la responsabilidad de los medios de comunicación en la existencia de tres provincias dentro del territorio de la de Cadiz.

En profundidad porque habría que discutir y aportar entre diferentes grupos y sectores sociales y económicos que trabajan dia a dia en este territorio y en ese debate deben participar quienes elaboran los medios.

Porque, ciñéndome sólo a estos, a mí me gusta, por ejemplo, que haya tres periódicos, uno por cada “provincia” (Jerez, Cádiz y Campo de Gibraltar) o que haya tres emisoras de radio, lo que amplía los temas de la agenda y da la oportunidad de expresarse a muchas más personas.

Aunque también es verdad que la agenda es casi siempre impermeable entre los tres territorios, como si a la gente de Cádiz no nos importase lo que ocurre en el puerto de Algeciras o en las bodegas de Jerez y viceversa.

¿Y cómo pregonar un discurso de provincia única como dice Sanchez Rojas sin que parezca una imposición de parte?

Una sugerencia: La fórmula podría ser un foro o seminario permanente de diálogo con reuniones periodicas y públicas cuyas conclusiones (de cada cita) estuviesen disponibles en las redes sociales para facilitar la participación de todos los que estén interesados. Porque el primer paso es sentirnos todos partícipes de esa única provincia que es Cádiz.

Por cierto, me encantan los tréboles, no porque fuera la fórmula elegida por San Patricio para explicarle a los irlandeses en qué consistía la santísima trinidad, sino porque son un símbolo de buena suerte.

Hackers que ayudan al Estado

Haciendo caso al refrán de que si no puedes con ellos, únete a ellos, hay algunos gobiernos que prefieren tener la ayuda de hackers para garantizar la seguridad informática de sus sistemas: el periodista británico Misha Glenny defiende la tesis de que el Estado debe contar con el talento de estas personas, varias de ellas con serias discapcaidades, antes de que caigan en las redes de ciberdelincuencia.

Al vaporcito lo hundió una sirena

Todos sabemos que el vaporcito de El Puerto se hundió de una manera un tanto prosaica, lo mejor para la salud de los pasajeros, pero puestos a naufragar quizá hubiera sido preferible un final mítico acorde con las historias que se cuentan de él, un naufragio heróico provocado por una sirena fea y con mala leche.

“Un coletazo a estribor” cuenta esa aventura en aguas de la Bahía de Cádiz, así que si tienen ocasión leánlo pero, advertidos quedan, el vapor no se hunde al final porque “Nunca se ha hundido un vapor. Claro que éste se irá a pique cualquier día, pero no por los golpes de la mar, sino por los 16 millones de pesetas al año que vale mantenerlo”, se puede leer en el relato de Juan José Téllez.

La imagen es una captura de pantalla del sitio web del famoso barco.

La imprenta tipográfica Marvel

Buen asunto para un reportaje, elaborado con el ejemplo vivo de la imprenta tipográfica Marvel de Alcalá la Real (Jaén), que me ha recordado a éste otro vídeo.
El nombre no hace referencia a la famosa saga de héroes del cómic, sino que es un acrónimo formado por los apellidos del matrimonio que fundó en 1963 el negocio, que ahora continúa su hijo.

Si tienen interés en conocer más, este impresor tiene blog propio.

Recordando a Sábato

Es tópico decir que la mejor manera de recordar a un escritor es leyendo su obra, pero en estos tiempos que corren es mas fácil que nunca para el público acceder a otros materiales, como los archivos sonoros, en este caso sobre el escritor argentino Ernesto Sábato y algunos de sus contemporáneos.

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Fuente: Documentos de RNE

La imagen es de Luis Barrueto/flickr.

Lecturas en el tren

La lectura y el transporte público están estrechamente relacionados y este es, en la práctica diaria, uno de los hábitos que se aprenden al vivir en una gran ciudad o en un área metropolitana.

No hay nada mejor antes de entrar a trabajar o de llegar a clase que media hora de lectura relajada cuando se viaja en el metro, el autobús, el tren de cercanías o, aquí en la Bahía de Cadiz, también el barco. Por eso siempre me pareció fantástica la iniciativa de repartir libros a los usuarios del transporte público que cada año -tocaba hoy- hace la Junta de Andalucía.


En esta ocasión ha sido una pequeña edición de bolsillo de dos relatos de los periodistas Tereixa Constenla y Juan José Tellez ( yo le pondría como alias “El ubicuo”), el primero con el inquietante título de “El tren de los pasajeros perdidos” y el segundo, más marinero, “Un coletazo a estribor”.

La edición y distribución gratuita de estos libros de bolsillo forma parte de las actividades programadas con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, que se organiza cada año para fomentar el uso del transporte público, la bibcicleta y los paseos a pie.

La fotografía la tomé durante una de mis correrías en bici. Me llama la atención por el contraste entre el automóvil, que exige toda tu atención, y el tren, que permite cierta relajación, necesaria por otro lado para la lectura. Más o menos es como ir en un banco del parque que se mueve.