“Gol del que nunca hace nada”. Así contaba Manolo Lama los goles de Raúl para Carrusel Deportivo, demostrando una enorme capacidad de síntesis de la actualidad y las polémicas que rodeaban al delantero en sus últimos años en el Real Madrid.
No menos famosa es la frase del mismo programa de radio “¿Cuánto queda José Francisco?” que trasladaba al espectador toda la emoción del final de un partido a cara de perro en el que tu equipo, el que fuera, estaba a punto de ganar el campeonato o con escaso tiempo ya para superar una eliminatoria.
Y qué decir de los motes de futbolistas, muchos ellos de fama universal gracias a la radio: Maradona el “barrilete cósmico”, Verón “la brujita”, Morientes “El gato de Sonseca”, “el flaco” Cruyff, Butragueño “El buitre” y tantos otros que conocimos gracias a las ondas.
O de los comentarios de los colaboradores, ese saludo “un brazo Paco” de Radomir Antic o el célebre “eso como mínimo es roja” del Poli Rincón.
Los partidos de fútbol son las batallas de nuestros días y los cronistas de radio los juglares que narran su épica. Pero no se limitan a describir lo que ven, sino que le añaden toda su capacidad creativa. ¿Cómo se explica, si no, que haya tantas personas a las que les guste ver los partidos por televisión con el sonido apagado y la radio encendida?
Antiguamente era el rey y su corte el que pagaba por escucharles, pero hoy los papeles se han invertido y el rey pretende cobrar por un trabajo del que se beneficia. Lógico que el juglar se niegue a pagar. Y además, el rey tiene todas las de perder en esta historia.
Foto: Fernando Candeias/flickr.