De cómo las palabras correctas dichas en el orden oportuno pueden cambiar la realidad.
Visto en Advancing the story.
De cómo las palabras correctas dichas en el orden oportuno pueden cambiar la realidad.
Visto en Advancing the story.
Interesante la colección de fotografías de la Universidad de Harvard sobre el mural político pintado en Chile durante la dictadura de Agusto Pinochet (1973-1990).
Son murales hechos, supongo que de manera bastante arriesgada, por grupos denominados como Brigada Salvador Allende o, éste que reproduzco, hecho por el Taller de Pintura Popular.
Las fotografías, en las que hay constantes alusiones a la educación, la libertad y la dignidad humanas, también reproducen citas e imágenes de artistas como Víctor Jara, John Lennon o Pablo Neruda.
Se pueden ver más de 500 murales documentados por el fotógrafo Alberto Ramos Spethman.
La Universidad norteamericana tiene otra colección de fotografías digitalizadas sobre murales de propaganda político-religiosa en Irán.
¿Puede sobrevivir un periódico sin publicar escándalos? . Cada cual tendrá su opinión. Pero así se promociona el periódico gratuito 15 min de Vilnius, Lituania.

El anuncio dice: “Los medios de Lituania no pueden vivir si escándalos.Nosotros podemos. 15 min.”, reinterpretando de paso el famoso Yes, we can de Obama.
La campaña es de la agencia Non perfect/Y&R de Vilnius, capital del país báltico y tiene dos versiones más: ¿Puede un periódico sobrevivir sin sangre? y también ¿Puede un periódico sobrevivir sin porno?.
Vía: Ads of the world.
En su intervención en la Feria del libro de Buenos Aires, Mario Vargas Llosa cuenta una divertida anécdota sobre las radionovelas y la influencia de éste ambiente en la preparación de su novela autobiográfica “La tía Julia y el escribidor”.
El escritor peruano dice que escribiendo esta obra aprendió que “la novela es el género de las mentiras que parecen verdades gracias a la buena literatura”.
Vía: @revistaenie
Diary es un corto documental montado por el periodista y documentalista Tim Hetherington, cuya sucesión de imagenes nos muestra, desde su óptica personal, cómo es la vida cotidiana de un corresponsal de guerra.
Hetherington ha muerto en Misrata (Libia) en una zona de combate entre rebeldes y leales de Gadaffi. También murió el corresponsal de la agencia Getty Chris Hondros.
Hetherington esta nóminado al óscar por su documental Restrepo sobre la guerra de Afganistán, premiado en 2010 en el festval de cine de Sundance.
Visto en Open Culture.
No hace falta trasladarse a la más remota antigüedad para comprobar cómo pasan al olvido edificios que, si se conservaran, serían un activo para las ciudades que los albergaron y cuidaron y que un día, también decidieron derribarlos o desvirtuarlos.
Este vídeo recupera parte de esa arquitectura perdida en la ciudad de Vigo. Lo reseño en el blog porque, aunque por los créditos sus autores pertenecen a un grupo en defensa del patrimonio vigués, me parece un trabajo que cuadraría perfectamente como reportaje en cualquier medio de comunicación.
Además, siempre me encantó la ciudad.
Visto en Ciencias.blogaliza, vía @andresrguez
La memoria es mentirosa y la fotografía nos ayuda a conservarla. Por eso me pregunto los motivos que llevan a John G. Morris a subastar el próximo 30 de abril el Paris las fotografías que le regalaron sus amigos. La edad, 95 años, es una de ellas, reconoce.
Fotografias de Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, David Seymour, Elliott Erwitt, Robert Frank, Toni Frissell, Frank Horvat, Dorothea Lange y otros periodistas premiados por su trabajo con la máquina.
Morris trabajó con todos ellos siendo editor de la revista Life, la agencia Magnum o los periódicos Washington Post y New York Times. Tambien trabajó para National Geographic. Su aportación fundamental: destacar la función esencial de la fotografía en el periodismo moderno.
Cuenta en una entrevista con The Guardian que con esta subasta puede cambiar la percepción que existe sobre la fotografía periodística en el mercado. Morris espera que algunas fotografías superen el precio de 8.000 euros.
La imagen que se reproduce a continuación sobre la liberación de Marsella por los aliados en la segunda guerra mundial, tomada por la fotógrafa polaca Julia Pirotte, es una por las que se puede pujar.

The Guardian publica algunas de las fotografías que salen a subasta.
Moby Dick, la fabulosa historia de la obsesión de un hombre por la venganza sobre un animal mítico, una ballena blanca, es, a mi parecer, una de las mejores historias de la literatura de todos los tiempos. Su autor, Herman Melville, es apreciado por ser un artista singular con obras tan inquietantes como actuales y me estoy refiriendo a Bartleby, el escribiente.
Melville conoció bien el mundo de los cazadores de ballenas del Atlántico norte, que describe con precisión y maestría en la novela. Su herramienta era sólo la palabra.
Hoy, gracias a la tecnología, podemos conocer con mayor precisión cómo es el mundo de estos mamíferos marinos.

Esta imagen que inserto es del sitio web Voices in the sea/Voces en el mar, elaborada por la Fundación The Pacific Life, en el que se pueden ver vídeos sobre diferentes especies de ballenas y, lo más interesante, escuchar sus voces, grabadas previamente por investigadores de la Universidad de San Diego (EEUU).
Una maravilla audiovisual para aprender sobre el comportamiento y las características de estos animales marinos. Aún así, siempre será un placer la lectura del relato de Ismael.
Voy a excluir de este texto a los medios de comunicación que sólo tienen interés por ganar dinero. Voy a excluir también a aquellos que carecen de rigor para abordar la realidad en la que vivimos. ¿Nos queda alguno más? Pienso que sí, aunque un lector más escéptico puede refutar mi afirmación.
¿Como se podría conseguir que estos medios que cumplen con su función de informar no dejasen en el olvido a aquellos -países, grupos, personas- que necesitan de su influencia para superar los conflictos en los que estan inmersos?
Y, sobre todo, ¿cómo atraer el interés de los ciudadanos hacia estos conflictos? ¿es una cuestión de educación? ¿de solidaridad?
No deberían interesarnos solo las noticias de aquello que nos afecta personalmente; aunque sólo sea por humanidad. ¿Quién nos niega que cualquier día nos veamos despojados de todo, como tantos miles de japoneses estos días, y ningún medio de comunicación del mundo nos preste la más mínima atención?