La impresión inicial tras ver las imágenes por primera vez en un vídeo que colgó la cadena SER fueron de repulsa y rechazo al comportamiento del responsable de relaciones con los medios del Ministerio de Trabajo, Manel Fran i Trenchs. Tras muchas quejas de los periodistas por comparecencias de prensa de responsables políticos en las que no se admiten preguntas, lo más fácil es recriminar a responsable de prensa del Ministerio.
En mi caso me provocan una actitud de repulsa por las formas empleadas y la actitud que éstas insinúan, pero no por el fondo de la cuestión.
Con la escasa información que se desprende del vídeo, mi opinión, discutible y creo que minoritaria, pero que voy a defender aquí, es que Trenchs no puede permitir que un periodista aborde al ministro una vez terminada una rueda de prensa (desnonozco cuánto tiempo hacía de ello, dato importante para saber si ya se habían marchado periodistas de otros medios).
Si lo permite y el ministro habla y lo que dice es noticioso, como parece ser el caso, los periodistas de los demás medios de comunicación que ya se han marchado pueden posteriormente recriminar a Trenchs que dejase hablar al ministro a sabiendas de que no estaban todos los medios de comunicación presentes.
Cada responsable político sigue la estrategia de comunicación que considera oportuna. A mi me gusta que se trate por igual a todos los medios de comunicación, sin zancadillear a nadie y, claro, sin dar ventajas a ninguno en materia informativa. Algo bastante difícil de conseguir, por cierto.
En este caso el ministro también puede salir del paso y excusar cualquier pronunciamiento hasta leer con detalle las declaraciones del presidente de la CEOE. Para evitar malas interpretaciones. En una situación tan tensa como la que se ha producido con el diálogo social, un malentendido sólo contribuiría a enredar más la situación. Pero de sus palabras sólo es responsable el ministro, no su jefe de prensa.
Desnonozco los motivos por los que actuó así Trenchs. Si lo hizo porque había periodistas que ya se habían marchado y podrían quedarse “colgados” sin unas declaraciones importantes, entiendo que intente bloquear el acceso a Corbacho. Si hay otros motivos, no estaría mal que las explicase por algún cauce.
Ahora bien, para defender sus razones bien podría haber usado otros modos y expresiones y no las que usó, que le dejan en mal lugar a él, al ministro y a la RTVE.