Lo han reconocido, según la abogada de la víctima: Era un caso mediático.
¿Y qué es un caso mediático?
Propongo dos versiones:
1.- Unos hechos difundidos por los medios de comunicación, previa comprobación de su veracidad con el rigor que se les supone y con el compromiso ético que hay que exigirles para no engañar a la ciudadanía.
2.- Unos hechos difundidos por los medios, pero cuya veracidad no se ha comprobado porque los medios han considerado que la autoridad de los denunciantes es suficiente garantía de certidumbre.
En el primer caso existe un correlato con la realidad o, lo que es lo mismo, el caso existe independientemente de que se difunda o no en los medios.
En la segunda opción, sin la difusión de los medios, los hechos por sí solos no pasan del estatus de rumor o palabrería.
El asunto ha terminado en los juzgados, que de momento ya ha dictaminado que los hechos denunciados no eran tales.
Ahora se trata de determinar la responsabilidad de quienes hicieron caso de una denuncia falsa y la manera que tuvieron de comprobarla.
¿Y los medios de comunicación? ¿No tienen nada que decir? ¿Ni una mínima autocrítica pública por este asunto? ¿Es que no han tenido parte de responsabilidad en el linchamiento moral al que se ha visto sometido ésta persona? ¿Es que los medios de comunicación no han reparado en que éste comportamiento les acerca más a una dinámica totalitaria que a la práctica de la libertad?¿Cuántos casos mediáticos tendrán que difundir para darse cuenta?
12 Junio, 2009 at 9:19 am
Un comentario preciso que da en la diana. Es una vergüenza que el Viejo Continente, que sus habitantes, no den el ejemplo al mundo de la importancia que tiene la democracia, más que nada teniendo en cuenta las dictaduras y los gobiernos populistas de las aún democracias débiles. Este post nos sirve para reflexionar. Por cierto que he acudido a las urnas el pasado fin de semana.
12 Junio, 2009 at 2:37 pm
Está bien que nos comparemos con otros países, Martín, y también con nuestra propia historia, desde luego. De todos modos, no creo que sea una cuestión de dar ejemplo, sino de conciencia cívica. saludos.