Para mí, lo mejor de lo mejor de los blogs es la posibilidad de conversar con personas, muchas de ellas a las que no conoces de nada, de una manera civilizada. Por eso me parece muy molesto que haya blogueros que no contesten comentarios de sus lectores; sus razones tendrán. En estos casos prefiero dirigir mis comentarios a los blogs de personas a las que sí les gusta dialogar.
Tengo asumido que puedo recibir opiniones críticas e ideas opuestas a las mías, pero también pienso que es positivo contrastar opiniones. Es una sabia forma de aprender.
En todo caso, cuando escribo siempre sé que la mayoría de las veces me quedo en la superficie de las cosas, aunque inmediatamente me convenzo de que no tiene sentido hacer un sesudo análisis de nada en un blog, que para eso están los ensayos académicos o literarios.
Esa es una de las limitaciones que tiene también el periodismo a la hora de contar el mundo, sobre todo en los formatos audiovisuales. Pero que una actividad tenga límites no significa que no pueda hacerse con calidad, y con ese convencimiento escriben muchos blogueros y muchos periodistas.
La calidad no es patrimonio de nadie. Me gusta decir que las exclusivas son para quien se las trabaja. Y la calidad también.
Actualización 3/01/09: Han pasado casi cuatro meses de este post y sigo descubriendo cosas de los blogs. Por ejemplo, nuevas razones por las que a veces no se contestan comentarios: No alimentar a los trolls, no reiterar argumentos ya expuestos con claridad y dejar la última palabra al comentarista porque creo que dá más valor al comentario.
Tacho pues esta frase y retiro los comentarios hechos en este sentido. Lo dicho, sigo aprendiendo.
16 Septiembre, 2008 at 10:56 pm
Sobre los blogueros que no contestan a los comentarios, habría que hacer alguna distinción. Por ejemplo, si recibes muchísimos comentarios, es imposible responderlos; tendrías que dedicarte ‘full time’ a ello.
Por otra parte, hay comentarios breves que apenas pueden ser contestados. Mejor que decir “gracias” o “eso mismo pienso yo” es pasarte por el blog de ese comentarista y dejar en él alguna observación. Al menos, eso es lo que yo intento hacer.
Y en cuanto a lo de “quedarse en la superficie de las cosas”, me parece que forma parte de las leyes del ‘posteo’, palabrota que no me gusta nada. Pero es mejor dejar ideas sueltas para otras entradas que marcarse una parrafada que se hace muy pesada de leer en pantalla. Sobre todo si la letra es pequeña y no hay una clara separación entre los párrafos. No olvidemos que la lectura en pantalla es incómoda y que hay que agilizar los textos. Lo que no quiere decir que no se busque la calidad. La calidad de las entradas es el patrimonio de un bloguero. Si a ellos une la brevedad y los comentaristas dejan opiniones intereseantes, los buenos resultados estarán asegurados.
Un saludo.
17 Septiembre, 2008 at 12:04 am
Es entendible en el caso de blogs con muchos comentarios, Manuel, pero creo que en otros blogs que no tienen tantos es una descortesía.
También es entendible en el caso que dices de comentarios cortos que no aportan, pero no lo es si los comentarios se han hecho con el interés de aportar algún valor a la conversación; y eso ya no es descortesía, es desprecio por la opinión del otro.
Sobre la superficialidad de los blogs, pues sí, es en cierta medida algo consustancial también a los medios audiovisuales, que en muchas ocasiones destacan por su calidad. saludos.
17 Septiembre, 2008 at 1:51 am
Como dijo aquel, estamos en ello, Santi, gracias por el enlace. Llevo poco tiempo, pero a mí también me gusta responder y conocer a gente interesante a través de los blogs. Estoy aprendiendo, confieso que no estoy ducho en los blogs, a veces me da apuro contestar cosas largas, la comunicación a través del blog parece una aventura misteriosa. Pero estoy contigo, me gusta visitar lugares donde hable la gente y de vez en cuando opinar para pasar un buen rato. Yo creo que a los periodistas nos cautivan estas cosas porque necesitamos saber lo que piensa la gente. Antes de internet, ya sabes, los diarios, las radios, las televisiones, dictaban sentencia sin apenas dejar resquicio a la participación. Hoy nos pueden poner la cara colorá pa tol planeta. A veces da un poco de susto, uno no sabe lo que puede provocar un texto, una idea, pero con el tiempo nos vamos ajustando, tanto los lectores que opinan como los periodistas que escriben o hablan. En fin, ya me enrollo mucho, ya lo dice manuel ortiz ahí arriba, muchos no tenemos ni puta idea y ponemos textos largos, poco atractivos a la vista, etc. Pero claro, en cuanto a lo que dices de profundizar, yo en los blogs encuentro la ventaja de no encorsetarme a un número de líneas, de columnas, me pongo mu pesao, jeje. Pienso que además de profundizar, cuando sea posible, los blogs permiten ampliar informaciones, recrearse en detalles, aportar más puntos de vista a cualquier cosa. Pero hay que tomarle la medida a las cosas, reconozco que aún estoy en pañales, descubriendo este mundo. Poquito a poco. Un abrazoooo
17 Septiembre, 2008 at 7:29 am
¿Cuantos periodistas piensan como tú, Enrique? ¿Cuántos piensan todo lo contrario?
También creo que los medios de comunicación no se pueden entender ya sin contar con la participación de la audiencia, aunque la audiencia también está en pañales en todo esto. saludos.
18 Septiembre, 2008 at 12:48 am
Gajes del oficio, Santi. La adaptaciòn al medio afecta a todos, también a la audiencia. A mí me han llamado hasta ignorante, recuerdo que a cuenta del concierto de Julio Iglesias alguien me dijo que la canción Can’t help falling in love with you ¡no existe! Si Elvis levantase la cabeza … Como bien dices, los tiempos han cambiado. Ahora mismo valoro más un lector participativo de blogs o un comentario que me haga reflexionar que un montón de lectores invisibles, mudos y sin posibilidad de interactuar. Antes, las noticias quedaban ahí, inamovibles. Hoy fluyen. Esperemos que, poco a poco, el fanatismo no se apropie de los comentarios en los diarios digitales, desde el anonimato más travieso. Ya se va notando cierta evolución, la gente no pierde el tiempo con pamplinas. Hay gente pa tó. En fin, todos aprendemos sobre la marcha …
18 Septiembre, 2008 at 7:21 am
Acuérdate de que también nosotros fuimos alguna vez lectores invisibles. Eso también hay que tenerlo en cuenta.
19 Septiembre, 2008 at 12:31 am
Claro, Santi, no puedo olvidar a los invisibles porque, entre otras cosas, me dan de comer, jejeje