Ya estaba convencido de que Cádiz era una ciudad única para según qué cosas. Hasta hoy. Yo creía que eso de montar una plataforma para evitar el derribo de un edificio o protestar por el uso previsto para otro era parte de nuestra idiosincrasia gaditana.

Y de repente me encuentro con que en Bélgica han montado una plataforma para evitar el derribo del freidor más famoso de Bruselas. Incluso han recogido 2.000 firmas en una web en contra del cierre y traslado de este establecimiento cuyas patatas fritas son, al parecer tan famosas en Bélgica como famoso es el cazón en adobo de Las Flores.

Vía: soitu