No me resisto a reseñar la entrevista que publica hoy en su contraportada Diario de Cádiz. Siento no poder enlazarla, pero no está disponible en la web del Diario, así que si quieren leerla completa, tendrán que comprar el ejemplar de hoy.
El entrevistador es el periodista Manuel Muñoz Fossati y el entrevistado, el secretario general de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) Aidan White.
White está en la ciudad preparando el congreso que la FIP celebrará en Cádiz el año próximo con motivo del bicentenario de la promulgación de la libertad de imprenta en España.
Creo que ess necesario reproducir y difundir dos ideas que expone el entrevistado:
“Tenemos que denunciar a los empleadores (patronos) y a los periodistas que traicionan a la profesión y a sus valores. Cuando hagamos eso, cuando volvamos a un periodismo elegante, con estilo, humano y solidario, tendremos el apoyo del público”
La afirmación está en la línea del manifiesto “Periodismo y derechos humanos” promovido por varios periodistas españoles, entre ellos Javier Bauluz.
La otra idea tiene relación directa con una de las claves del periodismo moderno. Fossati le pregunta si “tiene amigos un periodista entre los poderosos”. Y White le contesta con una claridad meridiana:
“El buen periodismo depende de las buenas fuentes de información. Necesitamos amigos que nos digan la verdad dentro del mundo de la política, de la economía y del poder empresarial. Pero como periodistas, no debiéramos dejar que nos metieran en su bolsillo. Cuando recibimos una información, tenemos la obligación de proteger nuestra fuente. Es la mejor señal de amistad que podemos ofrecer”.
Estas ideas pueden llevarnos a recordar buenas y malas prácticas periodísticas. A mí, en este momento, me indican lo siguiente: Detesto el periodismo sensacionalista. Probablemente sirva para vender más periódicos o para tener mayores audiencias, pero sólo a corto plazo.
A largo plazo el periodismo sensacionalista sólo desprestigia a la profesión y a quienes pretenden hacer de ella un oficio digno y útil para la ciudadanía. Periodismo de tierra quemada. Todo lo contrario del periodismo elegante cuya práctica defiende el secretario general de la FIP.

El informe, de 258 páginas, necesita de un tiempo para su lectura. Comentaré más datos en entradas posteriores.
Casi cuarenta años después soy yo el madrugador que sigue encendiendo la radio antes de que salga el sol. Aunque simultáneamente estoy conectado a internet, intuyo que los demás miembros de la familia empiezan a descubrir en qué momento del día empieza la jornada.







